Solo tu tienes de esas miradas que quitan el aliento, de esas sonrisas que roban suspiros, de esa belleza que atrae la mirada y de esa ligereza de espíritu que pondría al diablo de rodillas.
Y si, digo que me parecería de lo más bonito del mundo tomarnos de la mano y besarnos frente a los demás. Y comer fresas con crema de tu boca o de tus piernas en mi casa de campo mientras preparo chocolate caliente y tu enciendes la calefacción. Y estar cada noche en la azotea viendo constelaciones mientras te hago dibujos en la espalda de las mismas. Y decirte que me encantaría pasar horas dando vueltas en la cama mirandote y jugando contigo a que somos gatos que no quieren dormirse y quieren jugar hasta que se vaya la luna. Y quisiera despertar todos los días viendote despertar. Hacerte el desayuno, el amor. Compartirte mi vida. Decir que no hay peor ciego que el que no te quiera ver, y que la verdad el mundo sería bastante aburrido sin tu existencia. Y que me ha gustado un montón haberte encontrado. Y que sólo me sentiría perdido si te suelto de la cintura cuando bailemos. Que sólo en tus labios es que puedo calmar mi sed de verdad, y en tus ojos es que puedo disfrutar de un próspero amanecer. Que con nuestros cuerpos rozados uno al otro mi corazón da latidos de fuego artificial. Que la vida sin ti es un desperdicio, y que no me importa el tiempo que tenga que pasar esperandote por que te vistas a la hora de salir. Que no me importaría llegar tarde al trabajo si cada mañana despertamos, te hago el café comemos y hacemos el amor antes de despedirnos. Que sonreír es mucho más bonito cuando lo hago porque lo haces tú. Que me encantas con pijama, sin pijama, con lo que sea. Que eres tan bella que no dejas que nadie más para mí lo sea. Corretear por la cocina desnudos por estar jugando a las escondidas, aparecerme en la ducha cuando tu lo estás, abrazarte y besarte haciendote saber que eres la mejor persona del mundo y que ser feliz es sinónimo de estar contigo.
Y besar tu cuello y acariciar tu vientre mientras digo que soy capaz de darle la vuelta al mundo para abrazarte por la espalda. Así te quedaría claro que eres amada por mí.
Y besar tu cuello y acariciar tu vientre mientras digo que soy capaz de darle la vuelta al mundo para abrazarte por la espalda. Así te quedaría claro que eres amada por mí.
“
| — | Introducción al libro ‘La vuelta al mundo para abrazarte por la espalda’ de J. Porcupine (via autosuficiente) |
Tienes tanto miedo de continuar lo que teníamos, sabes que hay algo ahí, lo sientes tanto como yo, cuando me tocas, te gusta tanto como a mi cuando me besas. Es solo que, te quieres ir porque sabes que si no te vas ya, te vas a volver a enamorar. Y no creo que tu estes preparado para eso… Se que has seguido adelante, seguido por tu bien, pero hay cosas que no sabes, cosas que no enseño, cosas que escondo dentro. Se que parece que no me importa, que nunca estuve ahí, pero no hubo ni un día que no cruzaras por mi mente un millón de vecez. Y créeme, si pudiera regresar, lo haría, pero las cosas son diferentes ahora. El tiempo nos separó porque ya encontraste a alguien más. Pero eso no es lo que me molesta… Lo que me molesta es que me dejaste y te dejé, con palabras sin decir y una historia sin leer. Palabras que todavía tratan de escapar de mi corazon y llegar hasta tí. Palabras que no se han dado cuenta de que el tiempo ha pasado, palabras que todavía tienen significado. Me molesta que no viste las lágrimas que lloré esos últimos dos meses, y no supiste que te mentí cuando te dije que estaba felíz… Lo qe me molesta es que todavía cruzas por mi mente un millón de veces al día. Pero la cosa que más me molesta es que todo esto pudo haberse prevenido si tan sólo yo hubiera dicho o hecho algo y lo único que no me molesta es que he aprendido una lección muy valiosa; “No sabes lo que de verdad tienes hasta que se te va…
“
| — | (via corazondeporcelana) |
Aprendí que la memoria no borra, esconde. Aprendí que el tiempo no cierra, pero ayuda a sanar. Aprendí a no ser vulnerable cuando dejaste de llamar. Aprendí a escuchar cuando oí tu silencio. Aprendí a pedir perdón cuando me di cuenta del error. Aprendí a llorar cuando me di cuenta de que no valió la pena. Aprendí a reir cuando soñé con tu sonrisa. Aprendí a recordar cuando entendí que todo vale la pena. Aprendí que no termina, que cambia de forma. Aprendí que si compito contra el tiempo, siempre pierdo. Aprendí que nada es tan malo y que me gusta caminar en una carrera. Aprendí qe los amores eternos pueden terminar en una noche, que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Aprendí que el amor no tiene la fuerza que imaginé. Aprendí que nunca conocemos a una persona de verdad, que todavía no inventaron nada mejor que el abrazo de mamá. Aprendí que el nunca más, nunca se cumple y que el para siempre, siempre termina. Aprendí que el que quiere puede y lo consigue. Aprendí que a veces el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana.




